Revuelto Gramajo
El Revuelto de Gramajo es un plato típico de la cocina argentina (también muy común en Uruguay) que combina papas fritas finas, huevos revueltos y jamón en un salteado sabrosísimo. Se dice que su origen data del siglo XIX y se atribuye popularmente al coronel Artemio Gramajo – de ahí su nombre – aunque existen otras versiones sobre su creación. Tradicionalmente era un plato de cantina o bodegón porteño, reconocido por ser contundente y calórico, ideal para aprovechar ingredientes sencillos y saciar el apetito.
🍴 Porciones: 2
⌚ Tiempo de preparación: 15 minutos
⌚ Tiempo de cocción: 25 minutos
☝ Cocina: Argentina
💪 Dificultad: Fácil
🤔 Calorías: 450 calorías por porción
Ingredientes para hacer revuelto gramajo
- 2 papas grandes (aprox. 500 grs en total).
- 4 huevos medianos.
- 150 grs de jamón cocido (en una sola pieza, no en lonchas).
- 2 cebollas medianas.
- 50 grs de mantequilla (manteca).
- 1 lata de guisantes (arvejas) (aprox. 150 grs escurridos).
- 2 cucharadas de perejil fresco picado.
- Aceite de girasol (cantidad necesaria para freír).
- Sal y pimienta al gusto.
Nota: Estos ingredientes rinden aproximadamente 2 porciones abundantes. Si necesitas más cantidad, puedes doblar las proporciones. El jamón conviene que sea en trozo para poder cortarlo en tiras; si solo tienes en fetas, úsalo igual (queda bien). Las arvejas aportan color y sabor, pero son opcionales en la receta tradicional.
Revuelto de gramajo paso a paso
- Preparar las papas: Pela las papsas y córtalas en bastones muy finos (tiritas delgadas, tipo papa paille). Colócalas en un bol con abundante agua fría. Enjuágalas 2-3 veces hasta que el agua salga limpia; así eliminas el exceso de almidón de las papas. Luego escúrrelas y sécalas muy bien con un paño o papel de cocina (este paso es clave para que queden bien crocantes al freírlas, evitando que el agua residual provoque salpicaduras).
- Preparar los demás ingredientes: Pela y pica las cebollas en juliana fina (tiras delgadas). Corta el jamón en tiras o cubitos pequeños (aprox. 2 cm). En un bol aparte, casca los huevos, añade una pizca de sal y pimienta y bátelos ligeramente con un tenedor hasta que claras y yemas se integren (no hace falta espumarlos mucho). Reserva todo por separado.
- Freír las patatas: Calienta abundante aceite de girasol en una sartén profunda u olla para freír. Cuando el aceite esté bien caliente (170-180°C, aproximadamente, sin llegar a humear), añade las papas en tandas y fríelas hasta que estén doradas y crujientes. Remueve ocasionalmente para que se doren parejo y no se peguen. Una vez fritas, retíralas con espumadera y déjalas escurrir sobre papel absorbente. Añádeles una pizca de sal mientras están calientes.
- Saltear la cebolla y el jamón: En otra sartén grande (antiadherente, de preferencia), derrite la manteca a fuego medio. Cuando esté caliente, incorpora la cebolla picada. Sofríe la cebolla unos minutos con una pizca de sal hasta que esté transparente y tierna (sin quemarse). Agrega entonces el jamón troceado y saltéalo junto con la cebolla 1-2 minutos más, removiendo, para que suelte su sabor. (Si lo deseas, puedes añadir en este paso un diente de ajo picado o tiras de morrón para versiones menos clásicas.)
- Incorporar las papas fritas: Cuando tengas la cebolla rehogada con el jamón, añade a esa sartén las papas ya fritas. Mezcla todo con suavidad para no romperlas. Es importante que los ingredientes estén bien calientes en este momento.
- Agregar los huevos y arvejas: Vierte los huevos batidos sobre la mezcla de papas, cebolla y jamón en la sartén. Cocina a fuego medio-bajo revolviendo constantemente pero con movimientos suaves, integrando los huevos con el resto. Verás que el huevo comienza a cuajar envolviendo a los demás ingredientes. Cocina hasta que el huevo esté en el punto de cocción que te guste: lo tradicional es dejar el revuelto jugoso y cremoso, no demasiado seco (recuerda que con el calor residual el huevo sigue cuajando un poco fuera del fuego). Cuando el huevo esté casi listo, agrega las arvejas escurridas y mezcla un minuto más.
- Servir: Retira la sartén del fuego antes de que el huevo se endurezca demasiado. Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario. Sirve inmediatamente el revuelto Gramajo en los platos. Espolvorea por encima el perejil fresco picado para darle color y aroma. ¡A disfrutar de este plato criollo tan sabroso! 🥘😋 Sirve el revuelto bien caliente, ya que es cuando está más rico y las patatas conservan algo de su textura crujiente.
💪Terminación y como servirlo
Consejos y trucos 🤓
Cocina cada ingrediente en su punto:
El secreto de un buen revuelto Gramajo es que nada quede crudo ni quemado. Sofríe la cebolla hasta ablandarla pero sin dorarla en exceso. Fríe las papas hasta dorarlas pero sin que se oscurezcan o ablanden. Y cocina el huevo lo justo para que esté cremoso, evitando que se seque.
Trabaja con rapidez al añadir el huevo:
Ten todo listo y caliente antes de echar los huevos batidos, para poder mezclar enseguida. El huevo cuaja rápido; si tardas, algunas partes pueden sobrecocinarse mientras otras siguen crudas. Remueve suavemente y sin parar una vez añadido el huevo, para que se reparta bien y quede húmedo en toda la preparación.
Papas bien crujientes:
Ya desde la preparación, cortarlas finitas ayuda a que queden crocantes. El remojo y enjuague en agua fría es fundamental para quitar almidón. Sécalas muy bien antes de freír (el agua residual genera vapor y reblandece las papas). Fríe en aceite bien caliente, así se sellan rápido y absorben menos aceite. Si haces mucha cantidad, fríe en tandas sin amontonar.
Utiliza dos sartenes a la vez si puedes:
Para ahorrar tiempo, puedes ir friendo las papas en una sartén u olla mientras en otra vas rehogando la cebolla y jamón. Así sincronizas pasos y sirves el revuelto recién hecho. Si prefieres simplificar, también puedes freír las papas primero, reservarlas, y usar esa misma sartén para el salteado final (retirando exceso de aceite y agregando la manteca para la cebolla).
Variaciones en los condimentos:
La receta básica lleva solo sal y pimienta, pero puedes agregar otras especias a tu gusto. Un toque de ajo en polvo, pimienta blanca o pimentón dulce le pueden dar un matiz diferente. Eso sí, no abuses de condimentos fuertes que opaquen el sabor sencillo y tradicional del plato.
Sirve inmediatamente:
El revuelto Gramajo no es un plato que se deba recalentar ni dejar reposar mucho, porque las papas pierden lo crujiente y el huevo se seca. Ten todo listo para comer al momento de terminar la cocción. Si necesitas mantenerlo unos minutos, déjalo en la sartén tapada fuera del fuego, pero lo ideal es a la mesa ya mismo.
Variaciones de la receta 🌟
Revuelto Gramajo vegetariano:
Si quieres una versión sin carne, sustituye el jamón por algún vegetal sabroso. Una opción clásica es agregar champiñones u otras setas fileteadas y salteadas en lugar del jamón. También podrías incorporar cubitos de tofu firme dorados para añadir proteína. El resto de la preparación se mantiene igual. Obtendrás un revuelto igualmente sustancioso y delicioso.
Versión ligera o saludable:
Para reducir calorías y grasas, puedes hornear las patatas al horno o hacerlas en freidora de aire en lugar de freírlas en aceite (quedarán menos tradicionales, pero más livianas). Usa jamón de pavo o pollo, que tiene menos grasa, e incluso puedes disminuir la cantidad de mantequilla o reemplazarla por unas gotas de aceite de oliva. Esta versión fit tendrá menos calorías que la receta clásica.
Con más ingredientes (versión completa):
Aunque la receta base es sencilla, muchas versiones modernas añaden ingredientes extra. Por ejemplo, es común incluir pimiento morrón (pimentón rojo) picado, que se sofríe junto con la cebolla; un diente de ajo picado para dar aroma; tiras de pollo cocido (o bastones de pechuga rebozada) para hacer el plato aún más contundente; e incluso algunos adornan con tiras de pimiento morrón asado, aceitunas o guisantes adicionales por encima. Si bien estas adiciones no forman parte del revuelto Gramajo tradicional, pueden adaptarse al gusto de cada cocinero.
Presentación gourmet:
Si quieres lucirte, puedes servir el revuelto Gramajo decorado con unas hojitas de perejil fresco y acompañarlo de una ensalada verde que aporte frescura, o incluso con unas rodajas de pan tostado. En restaurantes porteños a veces lo presentan montado en una cazuela de barro o en el centro del plato con los ingredientes bien visibles. ¡La presentación corre por tu cuenta!
¡Esperamos que disfrutes preparando esta receta de revuelto Gramajo casero! 🥚🥓🍟 Como ves, con ingredientes simples puedes lograr un plato tradicional argentino lleno de sabor y historia. Ya sea que lo sirvas para una cena informal o para agasajar a tus invitados con algo diferente, el éxito está garantizado. Bon appétit o, como dirían en Argentina, ¡buen provecho! 😄🍽️
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