Receta de tarta de brócoli
La receta de tarta de brócoli es una opción culinaria que combina lo mejor de la cocina saludable con un sabor irresistible. Esta preparación se inspira tanto en la tradición de las quiches francesas, donde verduras y quesos se unen en una masa crujiente, como en la clásica torta pascualina italiana adaptada en Argentina. Con el tiempo, la tarta salada de brócoli se ha hecho un clásico en muchas mesas alrededor del mundo, apreciada por su equilibrio entre nutrición y sabor.
En nuestra versión, añadimos un giro creativo: incorporamos champiñones salteados y queso cheddar al relleno para darle una profundidad de sabor y textura únicos. La combinación de brócoli con queso cheddar resulta reconfortante y deliciosa, pues conjuga la suavidad del brócoli con la cremosidad intensa del cheddar derretido.
Inofrmación de la receta
Siguiendo esta receta aprenderás cómo hacer una tarta de brócoli casera, fácil y llena de sabor, que encantará tanto a quienes aman las verduras como a los más reticentes a comerlas. Su relleno cremoso y su masa crujiente hacen de esta tarta salada una elección perfecta para comidas familiares, cenas ligeras o incluso para llevar de picnic. ¡Vamos manos a la obra con esta deliciosa tarta de brócoli, champiñones y queso!
🍴 Porciones: 6
⌚ Tiempo de preparación: 35 minutos
⌚ Tiempo de cocción: 30 minutos
☝ Cocina: Argentina (inspiración italo-francesa)
💪 Dificultad: Fácil
🤔 Calorías: 240 calorías por porción
Ingredientes para la tarta de brócoli
- 1 lámina de masa para tarta (masa quebrada o hojaldre lista para usar, también llamada tapa de pascualina en Argentina; puede ser casera o comprada).
- 1 cabeza de brócoli (aprox. 500 grs), separada en ramilletes (floretes) pequeños.
- 200 grs de champiñones frescos, limpios y fileteados (en láminas).
- 1 cebolla mediana, picada finamente (brunoise).
- 2 dientes de ajo, picados finos (opcional si te gusta el sabor).
- 3 huevos grandes.
- 150 ml de leche (⅔ taza; puede ser leche entera o descremada según prefieras).
- 150 grs de queso cheddar (queso tipo Cheddar, rallado o cortado en cubitos pequeños).
- 50 grs de queso parmesano rallado (unas 4 cucharadas colmadas, para gratinar y dar sabor).
- 3 cucharadas de aceite de oliva (para saltear).
- Nuez moscada molida: ¼ de cucharadita (al gusto, opcional, realza el sabor del relleno).
- Sal y pimienta negra: al gusto.
Tarta de brócoli y queso paso a paso
Preparar el brócoli
Lava bien los ramilletes de brócoli. Cocina el brócoli al vapor o en agua hirviendo con sal durante 3-4 minutos (blanquear) hasta que esté apenas tierno pero aún firme y de color verde brillante. Luego escúrrelo y sumérgelo inmediatamente en un recipiente con agua helada (o agua con hielo) durante un minuto para cortar la cocción y fijar el color. Escurre nuevamente y reserva sobre papel de cocina para eliminar el exceso de agua. (Este paso asegura que el brócoli quede tierno en la tarta sin sobrecocerse ni soltar demasiada agua).
Saltear los vegetales
En una sartén grande, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Añade la cebolla picada y saltéala durante unos 3-4 minutos hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Incorpora entonces el ajo picado y los champiñones fileteados. Agrega una pizca de sal para ayudar a que los champiñones suelten su líquido. Cocina todo junto, removiendo ocasionalmente, hasta que los champiñones reduzcan su tamaño y estén dorados (aprox. 5-6 minutos). Si los champiñones soltaron mucha agua, sube un poco el fuego al final para que se evapore casi por completo; un relleno demasiado húmedo podría ablandar la masa de la tarta. Retira la sartén del fuego y deja entibiar un poco este sofrito de verduras.
Precalentar y preparar la masa
Precalienta el horno a 180 °C (temperatura media). Si tu masa de tarta es refrigerada casera o comprada, déjala atemperar un par de minutos fuera de la nevera para que no esté demasiado rígida al manipularla. Luego, enharina ligeramente un molde circular (unos 24 cm de diámetro) y forra el molde con la lámina de masa. Presiona suavemente la masa contra el fondo y las paredes. Recorta los excedentes de masa que cuelguen del borde. Con un tenedor, pincha la base de la masa en varios puntos (esto evita que se hinche demasiado al hornearse). Opcional: Para una base más crujiente, puedes precocinar la masa en el horno durante unos 5-7 minutos antes de agregar el relleno, aunque no es indispensable.
Mezclar el relleno
En un bol grande, bate ligeramente los huevos. Agrega la leche, ⅔ del queso cheddar rallado (reserva aproximadamente un tercio para espolvorear luego), una pizca de nuez moscada, sal y pimienta al gusto. Bate o mezcla bien hasta integrar todo, formando lo que se conoce como el ligue de la tarta (una mezcla líquida similar a la de un quiche). Ahora incorpora el brócoli cocido (asegúrate de que esté bien escurrido y si los ramilletes son muy grandes, córtalos en trozos más pequeños) junto con el salteado de cebolla y champiñones. Mezcla suavemente con una espátula para distribuir los vegetales de manera uniforme en la preparación. Prueba la sazón y corrige con más sal o pimienta si lo consideras necesario.
Rellenar el molde
Vierte el relleno de brócoli, champiñones y huevo en la tartera forrada con la masa. Asegúrate de repartir bien los trozos de brócoli y champiñón por todo el molde para que cada porción tenga un poco de todos los ingredientes. Tip: Si te gustan los contrastes de sabor, puedes añadir unos cubitos de queso cheddar extra o incluso unos poquitos de queso azul dispersos dentro del relleno para encontrar bolsitas cremosas y sabrosas al hornear (esto es totalmente opcional).
Cubrir con queso y hornear
Espolvorea por encima del relleno el resto del queso cheddar rallado que reservaste y las 4 cucharadas de queso parmesano rallado, cubriendo toda la superficie de la tarta. Estos quesos gratinarán y formarán una capa dorada y muy apetitosa al hornearse. Lleva la tarta al horno precalentado a 180 °C y hornéala durante aproximadamente 30-35 minutos, o hasta que veas que el relleno cuajó (debe estar firme al tacto en el centro) y la superficie se ha dorado a tu gusto. El borde de la masa también debe estar dorado y crujiente.
Reposo y servicio
Retira cuidadosamente la tarta de brócoli del horno. Déjala reposar 5-10 minutos antes de desmoldar y cortar las porciones. Este breve reposo es importante para que el relleno se asiente y sea más fácil obtener porciones firmes sin que se desarmen. Luego sírvela tibia o caliente. Puedes disfrutarla sola o acompañada de una ensalada fresca de hojas verdes o tomates cherry para aportar un contraste fresco. ¡A saborear esta exquisita tarta casera de brócoli, champiñones y queso cheddar!.
Consejos y trucos prácticos
Brócoli en su punto
Para que el brócoli conserve su atractivo color verde y sus nutrientes, no lo cocines de más al blanquearlo. Con 3-4 minutos en agua hirviendo es suficiente; inmediatamente pásalo a agua helada para detener la cocción. Así quedará tierno pero firme y mantendrá su color vivo.
Verduras bien secas
Antes de mezclar el brócoli y los champiñones al relleno, asegúrate de que estén bien escurridos y sin exceso de agua. El brócoli demasiado mojado puede humedecer la masa, y los champiñones mal salteados pueden soltar líquido extra. Si el relleno está muy húmedo, espolvorea una cucharadita de pan rallado sobre la base de la masa antes de añadir el relleno; esto absorberá la humedad sobrante durante la cocción.
Masa crujiente y sin “globos”
Pinchar la base de la masa con un tenedor evita que se formen burbujas de aire al hornearla. Si buscas una base más crujiente, puedes precocer la masa sola unos minutos (con peso encima, por ejemplo legumbres secas sobre papel de horno) antes de añadir el relleno. Esto se llama cocer en blanco la masa y ayuda a que la base quede más seca y crocante, ideal si te gusta bien dorada.
Elaboración de la masa casera
¿Te animas a hacer la masa tú mismo? Es sencillo: mezcla 250 grs de harina de trigo con 125 grs de mantequilla fría en cubitos y 1 cucharadita de sal, frotando con los dedos hasta formar migas. Añade 1 huevo batido y 2-3 cucharadas de agua fría, mezclando hasta obtener una masa suave. Haz un bollo, aplánalo un poco, envuélvelo en film y déjalo reposar 30 minutos en la nevera. Luego estira con rodillo y utilízalo como base de la tarta. También puedes optar por una masa integral usando harina integral en la mezcla para aumentar el aporte de fibra.
Elección del queso
Hemos usado cheddar por su sabor intenso y por lo bien que gratina, pero la tarta admite muchos quesos. Prueba con queso azul para un sabor más fuerte (como en la receta original), queso de cabra para un toque gourmet, o combina mozzarella y parmesano para un sabor más suave. Incluso el clásico queso cremoso tipo mozzarella funciona si buscas una textura bien fundente. Experimenta con tus quesos favoritos para darle tu toque personal.
Enriquecer el relleno
Siéntete libre de incorporar otros ingredientes a tu gusto. Por ejemplo, unas tiras de bacon crujiente dorado o jamón cocido en cubitos pueden darle un sabor ahumado que complementa el brócoli (añádelos junto con el brócoli en el relleno). También puedes sumar verduras de hoja como espinacas picadas, previamente salteadas o blanqueadas, para tener una tarta de brócoli y espinacas muy nutritiva. Otras opciones ricas son agregar tomatitos secos rehidratados, trocitos de pimiento rojo asado, o cambiar los champiñones por coliflor en pequeños ramitos, creando así una tarta mixta de brócoli y coliflor.
Punto de cocción ideal
Cada horno es diferente, así que vigila la tarta a partir de los 25 minutos. Si ves que la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela ligeramente con papel de aluminio para que no se queme mientras se termina de cocinar el interior. Al contrario, si al cabo de 30-35 minutos el relleno todavía se ve muy líquido en el centro, déjala unos minutos más hasta que cuaje.
Presentación y conservación
Deja reposar la tarta unos minutos antes de cortarla para que los sabores se asienten y las porciones salgan íntegras. Esta tarta se puede comer caliente, tibia e incluso fría a temperatura ambiente (tipo quiche). Si te sobra, consérvala en la nevera cubierta con film o en un recipiente hermético; dura 3 días en buen estado. Para recalent arla, lo mejor es usar el horno o airfryer unos minutos, así la base recupera su textura crujiente y el relleno se calienta de manera uniforme (evita recalentar en microondas porque la masa podría ablandarse). También puedes congelar las porciones sobrantes bien envueltas en film y papel aluminio hasta por 2-3 meses; al consumir, descongela en la nevera y luego calienta en el horno para mantener una buena textura (no es recomendable congelar el huevo crudo, pero la tarta ya cocida sí se congela bien).
Variaciones de la receta
Masa sin gluten
Si deseas una tarta de brócoli sin gluten, puedes utilizar masa de tarta sin gluten comercial (disponible en muchos supermercados) en lugar de la masa tradicional de trigo. Otra opción es hacer una base de arroz: mezcla 2 tazas de arroz cocido (mejor si es arroz glutinoso o tipo risotto) con 1 huevo batido y 2 cucharadas de queso rallado, forra con esto el molde presionando bien, y precocina la base 10 minutos antes de agregar el relleno. Obtendrás una base diferente, apta para celíacos, y con un toque crujiente delicioso.
Versión vegana
Para convertir esta tarta en una tarta vegana de brócoli, tendrás que realizar algunos reemplazos. Utiliza harina de garbanzo para preparar un “huevo vegano”: mezcla 4 cucharadas de harina de garbanzo con 8 cucharadas de agua hasta lograr una mezcla homogénea (esto reemplaza a los 3 huevos del ligue). Sustituye la leche por bebida vegetal (por ejemplo, de soja o avena) y emplea queso vegano rallado en lugar de cheddar y parmesano (o bien, omite el queso y aumenta un poco la cantidad de condimentos e incluso levadura nutricional para dar sabor “a queso”). En cuanto a la masa, asegúrate de usar una masa vegana (muchas masas comerciales de tarta son veganas, revisa la etiqueta; o haz una casera con aceite en vez de mantequilla). El resultado será una tarta 100% vegetal muy sabrosa y libre de lácteos y huevos.
Rellenos alternativos
La belleza de las tartas saladas es su versatilidad. Puedes crear infinidad de variantes manteniendo la misma base. Prueba una tarta mixta de brócoli y coliflor (sustituye la mitad del brócoli por ramilletes de coliflor, blanqueándolos igual que el brócoli). Otra idea es hacer una tarta de brócoli y calabaza, agregando cubitos de calabaza previamente asados o hervidos al dente; el dulzor de la calabaza complementa muy bien al brócoli. ¿Tienes espinacas frescas? Anímate con una tarta de brócoli y espinacas mezclando hojas de espinaca blanqueadas con el brócoli.
Añadir proteínas
Si no necesitas que la tarta sea vegetariana, puedes enriquecer el relleno con proteínas animales. Una opción clásica es incorporar dados de jamón cocido o bacon crujiente al relleno para obtener una tarta de brócoli con jamón y queso (el sabor ahumado del bacon resalta el brócoli de forma deliciosa). También podrías sumar pollo desmenuzado (por ejemplo, restos de pollo asado) para hacer una tarta de brócoli y pollo; en ese caso combina bien usar quesos suaves como mozzarella y condimentar con hierbas como tomillo.
Otras masas o presentaciones
En lugar de la masa quebrada tradicional, puedes usar una base de masa integral para aumentar la fibra o incluso una base de masa de hojaldre si prefieres una textura más hojaldrada y aireada. También puedes convertir esta receta en mini tartaletas o empanaditas de brócoli utilizando masa de empanada o discos más pequeños, rellenándolos con la mezcla de brócoli y horneándolos menos tiempo (unos 15-20 minutos) hasta dorar. Estas versiones individuales son perfectas para servir en fiestas o como aperitivo.
Preguntas frecuentes y contenido extra
¿Puedo usar brócoli congelado en lugar de fresco?
Sí, puedes usar brócoli congelado si no tienes brócoli fresco a mano. Solo debes descongelarlo previamente y escurrir muy bien el exceso de agua antes de cocinarlo. Te aconsejamos darle una cocción más breve que al brócoli fresco, ya que el proceso de congelado suele ablandar la verdura (por ejemplo, saltéalo directamente congelado hasta que se caliente y evapore el líquido, en lugar de hervirlo). Aun así, siempre que sea posible, utilizar brócoli fresco te dará un sabor más intenso y mejor textura en la tarta.
¿Cuánto tiempo dura la tarta de brócoli ya cocida?
Una vez horneada y enfriada, puedes conservar la tarta tapada en la nevera durante 3 días sin problemas. De hecho, este tipo de tarta salada es deliciosa también al día siguiente; para consumir las sobras, simplemente caliéntalas unos minutos en el horno o airfryer para volver a disfrutar de la masa crujiente y el relleno calentito (en el microondas se calentará más rápido, pero la masa puede reblandecerse). Si necesitas conservarla más tiempo, se puede congelar: envuelve las porciones (o la tarta entera) en film plástico y aluminio, y congélala hasta por 2 meses. Cuando desees consumirla, descongela la tarta en la heladera durante una noche y luego caliéntala en el horno hasta que recupere su textura.
¿Puedo elaborar esta tarta sin lactosa o más ligera en grasas?
¡Por supuesto! Si quieres reducir la lactosa, utiliza quesos sin lactosa (ya existen opciones de queso cheddar, mozzarella o incluso queso crema libres de lactosa en el mercado). También reemplaza la leche por bebida vegetal o leche deslactosada. Para hacer la tarta más light, puedes emplear leche evaporada o crema ligera en lugar de nata entera, así como usar solo claras de huevo en vez de huevos enteros (por cada huevo, usa dos claras). Ten en cuenta que cambiar estos ingredientes puede hacer el relleno un poco menos cremoso o firme, pero igualmente sabroso y más bajo en calorías.
¿Con qué se puede acompañar la tarta de brócoli?
Esta tarta es un plato muy completo en sí mismo, ya que combina verduras, proteínas (huevos, queso) y carbohidratos (la masa). Si la sirves como entrada o plato principal ligero, una ensalada fresca es el acompañamiento ideal – por ejemplo, una ensalada mixta de hojas verdes con tomate cherry y un aliño simple de aceite de oliva y limón, que aportará frescura y acidez para contrastar con la cremosidad de la tarta. También puedes presentarla en un brunch junto a otras tartas saladas o quiches, o acompañarla de una salsa blanca ligera o un dip de yogur con hierbas servido aparte, para quien quiera añadir más cremosidad en cada bocado.
Volver a la página de Inicio
