Receta de guiso de lentejas
El guiso de lentejas es un plato tradicional argentino, muy popular por ser sustancioso y reconfortante, especialmente durante los meses fríos de invierno. Se trata de un guiso rico en proteínas y hierro gracias a las lentejas y las carnes, y lleno de sabor gracias al chorizo y la panceta ahumada. Esta receta rinde aproximadamente 6 porciones y tiene un nivel de dificultad bajo, ideal incluso si no tienes mucha experiencia en la cocina. El resultado es un plato caliente y reconfortante, de origen criollo argentino, que aporta aproximadamente 520-530 calorías por porción. ¿Listo para aprender cómo hacer un auténtico guiso de lentejas casero paso a paso? 🥘 ¡Vamos a ello!
🍴 Porciones: 6
⌚ Tiempo de preparación: 35 minutos
⌚ Tiempo de cocción: 80 minutos
☝ Cocina: criolla Argentina
💪 Dificultad: Media
🤔 Calorías: 527 calorías por porción
Ingredientes para el guiso de lentejas
- 600 grs de lentejas.
- 1 chorizo colorado (blandito, no seco).
- 250 grs de panceta ahumada en un trozo.
- 300 grs de roast beef.
- 300 grs de lomo de cerdo.
- 1 cebolla grande.
- 1/4 de pimiento rojo.
- 1 diente de ajo.
- Una zanahoria mediana.
- 1 Papa grande.
- 1 litro de Agua o caldo de verduras/carne caliente.
- Sal, orégano y ají molido.
Nota: Esta lista de ingredientes es para la versión completa tradicional con carnes. Si lo prefieres, puedes ajustar las cantidades o incluso omitir algún tipo de carne según tu gusto. Las especias indicadas son las clásicas (sal, pimienta, orégano y ají molido), aunque algunas recetas también incorporan laurel u otras hierbas. Es fundamental remojar las lentejas antes de cocinarlas: déjalas en agua fría la noche anterior (mínimo 8 horas) para hidratar. Al día siguiente estarán listas para usar y se cocinarán más rápido y suaves.
Receta de guiso de lentejas, paso a paso
- Remojar y cocer las lentejas: Si no lo hiciste la noche previa, coloca las lentejas en un bol grande con abundante agua fría y déjalas en remojo durante al menos 6 horas. Pasado ese tiempo, escúrrelas y enjuágalas. Luego ponlas a hervir en una olla con agua limpia (sin sal) hasta que estén tiernas pero no deshechas. Cuando estén listas, reserva las lentejas junto con su agua de cocción (no la tires, la usarás más tarde como caldo lleno de sabor y nutrientes).
- Preparar los ingredientes base: Mientras las lentejas se cuecen, aprovecha para picar y preparar el resto. Corta la panceta ahumada en cubitos pequeños. Pela y pica la cebolla en brunoise. Pica el ajo bien fino. Corta el pimiento rojo en cubitos pequeños. Pela la zanahoria y córtala en rodajas finas. Pela la patata y córtala en cubitos de 1-2 cm (resérvala en agua fría para que no se oxide hasta el momento de usarla). Corta también las carnes de ternera y cerdo en cubos de 2 cm aprox., y corta el chorizo en rodajas no muy gruesas. Sazona ligeramente los cubos de carne con sal y pimienta.
- Sofreír la panceta, verduras y chorizo: En una olla grande o cacerola de base ancha, calienta a fuego medio un chorrito mínimo de aceite. Agrega la panceta troceada y deja que se dore lentamente, soltando su grasa. Incorpora luego la cebolla picada, el ajo y el pimiento rojo. Sofríe todo junto, removiendo con cuchara de madera, hasta que la cebolla esté transparente y tierna. Añade entonces las rodajas de chorizo colorado y cocina un par de minutos más, para que el chorizo libere su sabor en el sofrito. El aroma ahumado del chorizo y la panceta comienza a impregnar la cocina en este paso, dándole esa base característica al guiso.
- Sellar y cocinar las carnes: Cuando el sofrito de verduras, panceta y chorizo esté bien rehogado, incorpora los cubos de carne de ternera y cerdo a la cacerola. Súbel el fuego a medio-alto para dorar las carnes, removiendo ocasionalmente. Deja que se sellen por todos sus lados hasta tomar un ligero color dorado. Luego reduce nuevamente a fuego medio. Añade la zanahoria en rodajas y mezcla. Cocina todo unos minutos hasta que la zanahoria empiece a ablandarse y la carne esté casi tierna. En este punto, condimentar con una cucharadita de orégano seco y una pizca de ají molido (cantidad al gusto, cuidado si no deseas que pique demasiado). Remueve para que las especias envuelvan bien el conjunto.
- Agregar líquido y guisar: Vierte un cucharón del agua de cocción de las lentejas (que reservaste) dentro de la olla con las carnes para deglasear el fondo, raspando con la cuchara los jugos pegados al fondo de la olla. Luego añade las patatas en cubos que tenías reservadas. Incorpora también el resto del agua de cocción de las lentejas y/o añade caldo caliente hasta que todos los ingredientes queden apenas cubiertos. Sube el fuego hasta que rompa a hervir, entonces tapa la olla y reduce el fuego a medio-bajo para mantener un hervor suave. Deja cocinar aproximadamente 20 minutos hasta que las patatas estén casi cocidas (tiernas al pincharlas con un tenedor) y las carnes bien tiernas. Ve revisando cada 5-10 minutos y removiendo el guiso para que no se pegue al fondo. Si notaras que se seca demasiado, agrega más agua caliente o caldo en pequeñas cantidades, lo justo para mantener una consistencia jugosa. (Consejo: no añadas líquido de más; el líquido debe apenas cubrir los sólidos, no queremos una sopa.)
- Incorporar las lentejas: Cuando las patatas y carnes ya estén en su punto, agrega a la cacerola las lentejas cocidas que habías reservado (escúrrelas ligeramente antes, pero guarda el líquido por si hace falta ajustar). Mezcla todo con movimientos suaves para no romper demasiado las patatas ni aplastar las lentejas. Verás que el guiso toma rápidamente una textura más espesita gracias al almidón de las lentejas. Cocina el conjunto 10 minutos más a fuego bajo, para que las lentejas tomen el sabor del resto de ingredientes y todo el guiso espese ligeramente. Si lo notas demasiado seco, puedes agregar un poquito más de caldo o agua de las lentejas; si está muy caldoso, sube un poco el fuego y cocina destapado para que evapore el exceso. Prueba y rectifica de sal y pimienta al gusto en estos últimos minutos.
- Reposo y servicio: Apaga el fuego. Deja reposar el guiso tapado por al menos 10-15 minutos antes de servir. Este reposo permitirá que los sabores se asienten e intensifiquen; de hecho, muchos cocineros aseguran que el guiso de lentejas está aún más rico unas horas después de hecho, o al día siguiente recalentado, porque todos los sabores se integran mejor. Sirve el guiso bien caliente en platos hondos o cazuelas de barro individuales (previamente calentadas si es posible). Puedes espolvorear un poco de perejil fresco picado por encima para darle un toque de color y frescura. Acompaña con un buen trozo de pan casero o tostadas, ¡ideal para mojar en la salsa espesa y sabrosa de las lentejas! 😋👌.
💪Cocción de la carne
💪Terminación y reposo
Consejos y trucos 🤓
Lentejas remojadas, lentejas más rápidas:
Siempre que puedas, remoja las lentejas con anticipación (de la noche anterior o al menos unas horas). Esto acorta el tiempo de cocción y mejora su textura, además de hacerlas más digestivas al reducir ciertos compuestos. Si olvidaste remojarlas, puedes igualmente hacer el guiso pero tomará más tiempo de cocción (o usa lentejas enlatadas ya cocidas en emergencia, enjuagándolas bien; agrégalas solo al final para que no se desarmen).
No te pases con el líquido:
Un buen guiso de lentejas debe tener consistencia espesa, no quedar aguado. Es preferible ir agregando caldo o agua poco a poco durante la cocción según haga falta. Si al final te queda demasiado caldoso, déjalo unos minutos destapado a fuego vivo para que reduzca. Si te quedara muy seco, incorpora un chorrito de agua caliente y mezcla. El punto ideal es cuando las lentejas flotan en una salsita espesa. [saborargento.com.ar]
Controla la cocción de las patatas:
Asegúrate de cortar las patatas en cubos pequeños para que se cocinen relativamente rápido. Si las piezas son muy grandes, tardarán más y corres el riesgo de que las lentejas se pasen de cocción esperando a que las papas ablanden. También puedes hervir aparte las patatas hasta que estén casi hechas e incorporarlas al guiso en los últimos pasos, así tienes más control sobre su punto justo.
Equilibrio de sabores y sal:
Ten en cuenta la sal de los ingredientes de por sí salados (panceta, chorizo, caldo concentrado) antes de añadir sal extra. Es mejor salar al final cuando pruebes, para no excederte. Además, un truco de sabor: al finalizar la cocción, puedes agregar un chorrito de vinagre de vino o de jugo de limón y mezclar; el toque ácido realza los sabores y equilibra la untuosidad del guiso. Úsalo con moderación (unas gotas por plato servido bastan). [saborargento.com.ar]
Elige bien las lentejas:
Para guisos, suelen funcionar mejor las lentejas de variedad pardina o castellana, que son de tamaño mediano-pequeño y mantienen su forma durante la cocción prolongada. Evita las lentejas rojas o de cocción ultrarrápida, ya que tienden a deshacerse y convertir el guiso en una pasta. Si usas lenteja castellana grande, asegúrate de remojarla e incluso darles un hervor previo para que ablanden. [saborargento.com.ar]
Añade picante si te gusta:
El guiso de lentejas tradicional no es especialmente picante salvo por el ají molido, pero si disfrutas del picante, siéntete libre de añadir medio ají picante fresco (guindilla) picado en el sofrito, o unas gotas de salsa picante al servir. Le dará un toque alegre, ideal para entrar en calor en invierno.
Cocción en olla a presión:
¿Tienes poco tiempo? Puedes preparar este mismo guiso utilizando una olla exprés o a presión. Tras rehogar todo (pasos 3 y 4), añade las patatas, las lentejas remojadas (sin prehervir) y el caldo hasta cubrir, tapa y cocina ~15 minutos desde que la olla entra en presión. Luego deja que libere presión naturalmente, abre, comprueba punto de sal y listo. Las lentejas quedarán tiernas y los sabores igualmente integrados, en una fracción del tiempo.
Variaciones de la receta 🌟
Guiso de lentejas vegetariano o vegano:
Para una versión sin carne, puedes eliminar las carnes y embutidos de la receta y añadir más vegetales. Incorpora, por ejemplo, calabaza en cubos, batata (boniato), e incluso champiñones u otras setas para aportar sabor umami. Para imitar el toque ahumado del chorizo/panceta, agrega una cucharadita de pimentón ahumado (paprika) al sofrito. El resto del procedimiento es igual. Obtendrás un guiso igualmente sustancioso y delicioso, repleto de fibra y nutrientes, pero 100% vegetal. (Tip: también puedes usar tofu firme previamente dorado o soja texturizada hidratada para sumar proteína).
Versión con arroz o fideos:
En algunas regiones es común añadir un puñado de arroz al guiso de lentejas (incluso la receta tradicional de algunas familias lo incluye, como has visto en ciertos recetarios). El arroz se suele cocinar aparte y mezclar al final, o cocer junto con las lentejas dentro del guiso en los últimos 20 minutos (ten cuidado de agregar más líquido si optas por esta última forma, para que no se pegue). Otra variante menos común es agregar fideos (pasta) tipo coditos o munición, convirtiendo el plato en algo parecido a una sopa espesa de lentejas. Estas incorporaciones hacen el plato aún más rendidor, ideal para muchos comensales.
Guiso de lentejas a la española:
Si bien las recetas son similares, en España el clásico guiso de lentejas (o lentejas estofadas) suele llevar chorizo español en rodajas y morcilla (embutido de sangre) además de verduras como puerro y apio, y a veces no lleva carne de ternera ni panceta. Puedes adaptar la receta para darle un toque español usando chorizo tipo cantimpalo y agregando 1 morcilla cortada en trozos en la cocción. El resto del proceso es análogo (sofríe el chorizo, añade todo, etc.), pero prescinde de la carne de res y cerdo. Te quedará un guiso de lentejas diferente, más parecido al que se come en la península ibérica.
Otras variaciones de ingredientes:
Nuestra receta incluye prácticamente todas las carnes típicas (cerdo ahumado, vacuna y chorizo). Pero puedes simplificarla usando solo un tipo de carne si lo prefieres: por ejemplo, solo ternera y chorizo, o solo cerdo (un buen trozo de costilla de cerdo ahumada también queda excelente), o incluso pollo (guiso de lentejas con pollo es otra alternativa sabrosa y más magra). También hay quienes suman costillas de cerdo saladas o patitas de cerdo para aportar gelatinosidad. Si te gusta el sabor del tomate, puedes agregar 2 tomates perita picados (o una taza de puré de tomate) al sofrito antes de agregar las patatas; esto dará un caldo más rojo y ácido. En cuanto a las verduras, siéntete libre de añadir puerro, apio, calabacín u otras que tengas a mano; las lentejas admiten bien muchos vegetales.
Acompañamientos y presentación:
Tradicionalmente este guiso se sirve solo, pues ya tiene de todo, pero puedes acompañarlo de una ensalada fresca (para aportar un contraste ligero y ácido, por ejemplo de tomate y cebolla) o de un chimichurri casero aparte para que cada quien añada unas gotas si quiere más punch. Y no olvidemos el pan: una buena barra de pan crujiente o unas rebanadas tostadas son el mejor complemento para disfrutar hasta el último resto de salsa del plato.
El guiso de lentejas es un infaltable de la cocina hogareña argentina, y ahora tienes en tus manos todos los secretos para prepararlo. Esperamos que disfrutes cocinándolo y saboreándolo tanto como nosotros. 🍲 ¡Buen provecho!
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