Receta de bavaria de chocolate casero – Postre cremoso y fácil

Receta de Bavaria de chocolate

La Bavaria de chocolate, también conocido como crema bávara de chocolate, es un postre clásico frío que combina la suavidad de una natilla con la ligereza de una mousse, dando como resultado una textura aterciopelada y cremosa inigualable. Su nombre, de origen francés pese a significar literalmente “de Baviera”, se debe a que habría sido creado en el siglo XIX por prestigiosos chefs franceses en honor a la realeza bávara. Se atribuye la introducción de este postre en la alta cocina a Marie-Antoine Carême, célebre chef de la época napoleónica. La fórmula tradicional de la crema bávara consiste en una base de crema inglesa (yemas de huevo batidas con leche y azúcar), gelatinizada para darle cuerpo y aligerada con nata montada (crema batida) antes de enfriar.

Información de la receta

🍴  Porciones: 6 porciones
⌚  Tiempo de preparación: 30 minutos (más 4 horas de enfriado)
⌚  Tiempo de cocción: 10 minutos
☝  Cocina: Francia (postre clásico francés del s. XIX)
💪  Dificultad: Fácil

🤔 Calorías: 320 por porción
 

Ingredientes para la bavaria de chocolate

  • 250 ml de leche entera.
  • 4 yemas de huevo (tamaño grande).
  • 80 grs de azúcar blanco.
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (o las semillas de 1 vaina de vainilla).
  • 150 grs de chocolate negro para repostería (semiamargo, mínimo 60-70% de cacao, troceado).
  • 7 grs de gelatina sin sabor (1 sobre de gelatina en polvo o 4 hojas de gelatina neutra).
  • 50 ml de agua fría (para hidratar la gelatina).
  • 250 ml de nata para montar (crema de leche) bien fría.

 
Tip: Si deseas presentar el bavarois sobre una base de bizcocho o galletas, puedes prepararla aparte (por ejemplo, un disco fino de bizcocho genovés o una base de galleta triturada con mantequilla) y verter encima la crema bávara antes de refrigerar, creando así una tarta bavarois de chocolate.
 

Bavaria paso a paso

Preparar la base de crema inglesa

En un cazo, calienta la leche entera junto con la esencia de vainilla (o las semillas de la vaina) a fuego medio hasta que comience a hervir suavemente. Mientras tanto, en un cuenco aparte bate las yemas de huevo con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa de color amarillo pálido (el clásico “punto de cinta”). Cuando la leche esté caliente, viértela poco a poco sobre las yemas batidas, removiendo constantemente con unas varillas para atemperar sin que se cuajen. Luego devuelve toda la mezcla al cazo y cocínala a fuego bajo, removiendo sin parar, hasta que espese ligeramente formando una crema inglesa. Sabrás que está lista cuando la mezcla nape la cuchara (es decir, que cubra el dorso con una capa y al pasar un dedo por encima no se vuelva a unir). No dejes que hierva para evitar que las yemas se corten.

Incorporar la gelatina y el chocolate

Mientras preparas la crema inglesa, hidrata la gelatina en el agua fría (si usas láminas de gelatina, sumérgelas en agua fría; si usas gelatina en polvo, espolvorea el sobre sobre 50 ml de agua fría en un recipiente). Cuando la crema inglesa de vainilla esté lista, retírala del fuego. Escurre las hojas de gelatina ya hidratadas (o utiliza la gelatina en polvo directamente) y agrégalas a la crema caliente, removiendo bien hasta su completa disolución. A continuación, añade el chocolate negro troceado a la crema aún caliente y remueve suavemente hasta que se funda por completo e integre, obteniendo una crema chocolatosa homogénea. (Si el chocolate viene en tableta, pícalo en trozos pequeños antes para facilitar que se derrita con el calor residual de la crema.)

Dejar enfriar la crema de chocolate

Vierte la mezcla de chocolate en un bol limpio y cúbrela con film transparente “a piel” (es decir, de forma que el papel filme toque la superficie de la crema) para evitar que se forme costra. Deja que la preparación entibie y luego refrigérala unos 20-30 minutos hasta que esté fresca al tacto pero sin llegar a cuajar (debe permanecer líquida). Puedes acelerar el proceso poniendo el bol sobre otro recipiente con agua y hielo, removiendo con frecuencia, hasta enfriar la crema más rápido.

Incorporar la nata montada

Mientras la crema anterior se enfría, monta la nata. Bate los 250 ml de nata para montar (bien fría de la nevera) con varillas o batidora hasta que forme picos suaves (punto de “semi-montada”, no hace falta que esté muy firme). Cuando la mezcla de chocolate esté apenas templada (alrededor de 25-30 °C, para que no derrita la nata), sácala de la nevera y revuélvela suavemente con unas varillas para homogeneizarla. Luego añade la nata montada en varias tandas, mezclando con movimientos envolventes (usa una espátula de silicona o cuchara grande, con movimientos suaves de abajo hacia arriba) para incorporar aire sin que se baje la preparación. Debes obtener una crema aireada, uniforme en color y muy ligera.

Verter y refrigerar

Distribuye la mezcla final en moldes individuales (copas, vasos o ramequines) o en un molde grande si prefieres hacer una versión tipo tarta bavarois. Si usas un molde grande de metal o silicona y planeas desmoldar el postre más tarde, engrásalo ligeramente con aceite neutro (girasol o almendras) para facilitar el desmolde. Lleva las preparaciones a la nevera y deja refrigerar por al menos 4 horas (mejor si es de un día para otro) para que el bavarois cuaje completamente. Pasado este tiempo, estará firme y listo para servir.

Presentación

Si preparaste la bavarois de chocolate en porciones individuales, simplemente decora cada una con tu topping favorito antes de llevar a la mesa. Si la hiciste en un molde grande y deseas desmoldarla, sumerge brevemente la base del molde en agua caliente (unos segundos) para ayudar a que se desprenda, y luego inviértelo sobre un plato. Puedes decorar tu bavarois con virutas de chocolate, cacao en polvo espolvoreado, frutas rojas frescas (frambuesas, fresas, etc.) o un hilo de salsa de chocolate. ¡A disfrutar de este elegante y delicioso postre de chocolate!
 

Consejos y trucos prácticos

Ingredientes de calidad y temperatura

Para un bavarois de chocolate excepcional, utiliza chocolate negro de buena calidad (mínimo 60 % de cacao) – así obtendrás un sabor más intenso y menos empalagoso. Saca con anticipación los huevos de la nevera para que estén a temperatura ambiente (así se mezclarán mejor). La nata debe estar bien fría antes de montarla; de hecho, puedes colocar el bol y las varillas en la nevera 15 minutos antes, ya que la crema monta más fácil cuando todo está frío.

Gelatina bien disuelta

Asegúrate de disolver por completo la gelatina en la crema caliente. Si quedan grumos o partes sin diluir, el postre no cuajará de manera uniforme. Es preferible colarla al añadirla, o calentarla suavemente unos segundos (sin que hierva) para que se integre a la perfección. Recuerda que la gelatina en hojas debe remojarse en agua fría unos minutos y escurrirse bien antes de incorporarla; la gelatina en polvo, por su parte, se hidrata en agua fría (unas 5 cucharadas) durante 5-10 minutos hasta que se esponja, y luego se disuelve (puedes calentarla unos segundos en el microondas si fuera necesario).

No sobrepases la cocción de la crema

La crema inglesa se debe cocinar a fuego suave y retirarse en cuanto espese ligeramente. Si la temperatura sube demasiado (por encima de ~82 °C) las yemas podrían coagularse formando grumos. Un truco clásico es el de la cuchara napada: la crema está lista cuando cubre el dorso de la cuchara y al pasar un dedo por el medio deja marca. Si, pese a tus cuidados, notases algunos grumos, puedes colar la crema antes de añadir el chocolate.

Incorporación de la nata

Al mezclar la nata montada, hazlo con movimientos suaves y envolventes, sin batir en exceso, para no perder el aire incorporado. Esto garantizará que el bavarois quede bien aireado, es decir, con esa estructura ligera que se deshace en la boca. Si batimos la nata demasiado fuerte o mezclamos con brusquedad, podríamos bajar la mezcla y obtener un postre más denso de lo deseado.

Tiempo de refrigeración adecuado

La paciencia es clave: evita retirar el postre antes de tiempo del frío. El bavarois necesita al menos 4 horas de nevera para cuajar, e incluso es mejor dejarlo toda la noche. Si no lo dejas enfriar lo suficiente, la gelatina no habrá solidificado por completo y la consistencia será demasiado líquida.
 

Variaciones de la receta

Bavarois de diferentes chocolates

Puedes adaptar esta receta usando distintos tipos de chocolate. Por ejemplo, un bavarois de chocolate blanco (sustituyendo el chocolate negro por la misma cantidad de chocolate blanco) dará un postre más dulce y delicado. O prueba un bavarois de chocolate con leche, reduciendo ligeramente el azúcar para que no resulte empalagoso. Incluso puedes mezclar chocolate negro y con leche a partes iguales para obtener un sabor equilibrado. El bavarois es muy versátil y admite múltiples sabores, desde frutas hasta café o licores, pero siempre manteniendo su base de crema, gelatina y nata. Si usas frutas frescas como piña, kiwi o papaya, hiérvelas previamente o emplea versiones en almíbar, ya que crudas contienen enzimas que impiden que la gelatina solidifique correctamente.

Versión sin azúcar añadida

Si necesitas reducir las calorías o preparar un postre para diabéticos, puedes hacer un bavarois sin azúcar sustituyendo el azúcar por edulcorantes aptos para cocinar (como stevia granulada o sucralosa) en las proporciones indicadas por el fabricante. Ten en cuenta que la textura puede variar ligeramente al usar edulcorantes artificiales. También puedes emplear chocolate sin azúcar (chocolate apto para diabéticos) para esta preparación.

Bavarois sin lácteos o vegano

Aunque la receta original utiliza lácteos y gelatina (de origen animal), es posible hacer una versión vegana. Para ello, reemplaza la leche y la nata por leches vegetales (por ejemplo, leche de coco u otra bebida vegetal cremosa) y utiliza agar-agar en lugar de gelatina (unos 4 g de agar-agar en polvo por cada 500 ml de líquido). Ten presente que el agar necesita hervir para activar su poder gelificante y da una textura menos cremosa que la gelatina, más parecida a una gelatina firme. Asimismo, sustituye las yemas por 50 g de fécula de maíz (maicena) para espesar la crema junto con la leche vegetal (no será exactamente un bavarois tradicional, pero obtendrás un postre de chocolate parecido a una panna cotta vegana y cuajará gracias al agar).

Presentaciones creativas

Puedes servir el bavarois en moldes individuales o en copas de manera elegante, o incluso usarlo como relleno de tartas frías. Si lo vas a presentar en un molde grande para desmoldar, recuerda usar el doble de gelatina para que mantenga la forma, y engrasa ligeramente el molde con aceite vegetal suave para un desmoldado fácil. También puedes verter la mezcla sobre una base de bizcochos o galletas (tipo base de cheesecake) para crear una tarta bavarois de chocolate. Otra idea es preparar un bavarois marmolado: separa la preparación en dos partes y a una añade 50 g de chocolate blanco fundido, luego viértelas alternándolas en el molde y remueve ligeramente con un palillo para lograr un efecto jaspeado. ¡Las posibilidades son infinitas!
 

Preguntas frecuentes y contenido extra

¿Cómo sustituir la gelatina por agar-agar u otro gelificante?

Sí, puedes usar agar-agar en lugar de gelatina para hacer un bavarois vegetariano. Por cada 500 ml de líquido suele necesitarse unos 4 g de agar-agar en polvo. A diferencia de la gelatina (que simplemente se disuelve en líquido caliente), el agar-agar debe hervirse unos 2 minutos en el líquido para activar su poder gelificante. Añade el agar-agar hidratado al final de la cocción de la crema inglesa y hierve removiendo constantemente. Ten en cuenta que el agar cuaja a temperatura ambiente al enfriarse (no en la nevera) y produce una textura ligeramente más firme y menos cremosa que la gelatina tradicional.

¿Cómo desmoldar el bavarois de chocolate sin que se rompa?

Si has preparado tu bavarois en un molde grande y quieres presentarlo desmoldado, lo ideal es aumentar la cantidad de gelatina (por ejemplo, de 7 g a ~14 grs) para darle más firmeza. Además, engrasa ligeramente el molde con un aceite vegetal de sabor neutro (girasol, almendras) antes de verter la mezcla; esto ayudará a que, al desmoldar, el postre se desprenda con mayor facilidad. Para desmoldar, sumerge brevemente la base del molde en agua caliente (unos 5-10 segundos) y luego inviértelo sobre un plato: el postre debería deslizarse suavemente.

¿Cuánto tiempo se conserva este postre y cómo almacenarlo?

El bavarois de chocolate se sirve frío y es ideal prepararlo con anticipación. En la nevera puede conservarse bien entre 2 y 3 días sin perder su textura, siempre que lo cubras con film transparente para que no absorba olores ni sabores de otros alimentos. De hecho, es común hacerlo la víspera y dejarlo cuajar toda la noche antes de consumirlo. No se recomienda congelar el bavarois, ya que la gelatina puede alterar su textura al descongelarse (podría volverse granulosa o liberar agua). Lo mejor es disfrutarlo siempre fresco, recién sacado de la nevera.

¿Puedo hacer la bavarois con distintos tipos de chocolate o añadir otros sabores?

¡Por supuesto! Esta receta admite variaciones. Puedes usar chocolate con leche en lugar de chocolate negro para un sabor más suave, o incluso experimentar con chocolate blanco (aumenta la gelatina a 10 grs, ya que el chocolate blanco cuaja más blando). También puedes incorporar un chorrito de licor (por ejemplo, licor de café o amaretto) a la crema inglesa una vez fuera del fuego, para dar un toque adulto al postre. Otra idea es añadir especias como una pizca de canela o chile en polvo a la mezcla de chocolate para un giro estilo mexicano. En todos los casos, procura mantener las proporciones base de líquido, gelatina y lácteos para que la textura del bavarois no se vea afectada.
 
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