Pasta con crema panceta y cebolleta
Pasta con crema, panceta y cebolleta, esta receta surgió en la cocina de casa en esta cuarentena. Si bien la hicimos para acompañar unos ravioles frescos la pueden hacer para cualquier tipo de pasta, tanto seca como fresca, rellena o no.
¿Buscas una salsa diferente para tu pasta? Prueba esta pasta cremosa con panceta y cebolleta (cebolla de verdeo) 😋. Se trata de un plato inspirado en la cocina casera argentina – parecido a la carbonara pero con crema de leche – que combina el sabor ahumado de la panceta con la suavidad de la crema y el toque fresco de la cebolla. Es fácil de preparar y está listo en unos minutos, ideal para un almuerzo rápido o una cena deliciosa. A continuación encontrarás la receta detallada con ingredientes, paso a paso, trucos y variaciones. ¡Vamos a cocinar! 👩🍳🍝
🍴 Porciones: 4
⌚ Tiempo de preparación: 15 min
⌚ Tiempo de cocción: 20 min
☝ Cocina: Argentina
💪 Dificultad: Fácil
🤔 Calorías: 500 calorías por porción
Ingredientes para la Pasta con crema panceta y cebolleta 🍝
- 400 grs de pasta (seca) – puede ser pasta larga (espaguetis, tallarines) o corta (penne, fusilli).
- 150 grs de panceta ahumada (en taquitos o tiras finas).
- 200 ml de nata para cocinar (crema de leche).
- 2 cebolletas frescas (cebollas de verdeo) medianas.
- 50 ml de leche (un chorrito, para aligerar la salsa si es necesario).
- 1 cucharada de aceite de oliva (o girasol).
- Sal y pimienta negra al gusto.
- Queso parmesano rallado (para servir, opcional).
Truco:
Si no encuentras cebolleta, puedes usar cebolla tierna o incluso puerro como alternativa. Y si no tienes panceta, el bacon ahumado en tiras cumple la misma función.
Ravioles de crema panceta y verdeo paso a paso
Preparar los ingredientes
Corta la panceta en trocitos pequeños (si no viene ya en cubitos). Lava las cebolletas y pícalas fino: separa la parte blanca (más dura) de la parte verde (más tierna). Pica ambas, pero mantén un puñado de la parte verde aparte para decorar al final cruda (así aportará color y un sabor fresco al plato).
Dorar la panceta
En una sartén amplia (mejor antiadherente) calienta la cucharada de aceite a fuego medio. Añade la panceta picada y sofríe unos minutos, removiendo, hasta que suelte su grasa y empiece a dorarse ligeramente. Debe quedar tostadita y algo crujiente, pero sin quemarse. Si suelta mucha grasa, puedes retirar un poco de esa grasa de la sartén (dejando solo 1-2 cucharadas, suficiente para rehogar la verdura).
Saltear la cebolleta
Incorpora a la sartén la parte blanca de la cebolleta picada (reserva lo verde para después). Rehoga junto con la panceta durante 2-3 minutos, hasta que la cebolla esté tierna y transparente. Añade también una pizca de sal y pimienta (con moderación, ya que la panceta es salada). Si te gusta el ajo, este es el momento de agregar 1 diente de ajo picado finamente y dorarlo unos segundos con el sofrito (opcional, la receta original no llevaba ajo).
Añadir la nata (crema)
Cuando la cebolla de verdeo esté pochada, vierte la nata líquida en la sartén con la panceta y mezcla bien. Cocina a fuego medio-bajo unos 3-4 minutos, removiendo, hasta que la nata se caliente e infusione con el sabor de la panceta y la cebolleta. No es necesario que hierva fuerte, solo que dé un hervor suave. Si notas la salsa demasiado espesa, puedes agregar un chorrito de leche para aligerarla y lograr la consistencia deseada (cremosa pero fluida). Prueba y rectifica de sal y pimienta a tu gusto. Luego apaga el fuego y mantén la salsa tapada o a fuego mínimo mientras cueces la pasta. [lasrecetas…elchef.net], [mundodeportivo.com]
Cocer la pasta
En una olla grande con abundante agua hirviendo con sal, cuece la pasta elegida siguiendo las indicaciones del paquete hasta que esté al dente (tierna pero con un puntito firme). Para pasta seca suele ser entre 8-10 minutos de cocción. Remueve de vez en cuando para que no se pegue. Escurre la pasta cuando esté lista, reservando medio vasito del agua de cocción (por si necesitamos jugosidad extra en la salsa).
Mezclar pasta con salsa
Vuelve a encender el fuego suave de la sartén de la salsa de crema y panceta. Echa la pasta escurrida directamente en la sartén y mézclala con la salsa, removiendo para que cada trozo de pasta quede bien napado de crema. Si la salsa estuviese muy espesa o escasa, añade unas cucharadas del agua de cocción reservada y remueve (el almidón del agua de la pasta ligará la salsa y la hará más suelta, si hace falta). Cocina todo junto 1 minuto, lo justo para integrar sabores.
Servir y decorar
Sirve la pasta con salsa de crema inmediatamente, bien caliente, en platos hondos. Esparce por encima la parte verde de la cebolleta cruda que reservaste, picadita, para aportar color y frescura. Corona cada plato con un poco de queso parmesano rallado al gusto (este toque de queso le va genial a la crema y panceta). ¡Buen provecho! 🍽️
Consejos y trucos 😎
No añadas aceite a la pasta
Cuando hiervas la pasta, no agregues aceite al agua; mucha gente lo hace pensando que evita que se pegue, pero en realidad hará que luego la salsa no se adhiera bien a la pasta. Basta con abundante agua hirviendo y remover al principio para evitar que se peguen entre sí.
Controla la sal
La panceta ahumada ya es bastante salada, así que ve con cuidado al salar la salsa. Prueba al final y ajusta. Es preferible quedarse corto de sal y que cada comensal añada si necesita, a que salga salado en exceso.
Salsa ligada
Para lograr una salsa bien ligada y cremosa, es útil reservar un poco del agua de cocción de la pasta (que contiene almidón). Si al mezclar la pasta ves la salsa muy espesa o corta, añade unas cucharadas de ese agua y remueve enérgicamente; verás cómo la salsa se unifica y envuelve mejor la pasta. Esto es un truco típico de la cocina italiana para las salsas con nata o incluso carbonara.
El punto de la pasta
Al dente significa cocida pero firme al morder. Si cueces demasiado la pasta, además de perder textura, soltarán almidón extra y podrían espesar de más la salsa. Respeta los tiempos recomendados por el fabricante y prueba un fideo un minuto antes de lo indicado para asegurar el punto. Recuerda que luego la pasta se saltea 1 minuto con la salsa, donde seguirá cocinándose ligeramente.
Usa nata de calidad
Dado que la salsa tiene pocos ingredientes, la nata (crema) debe ser buena. Lo ideal es nata para cocinar o montar con un 30-35% de grasa; las natas light (18% grasa) pueden cortarse o no espesar igual. También puedes mezclar mitad nata y mitad leche evaporada para aligerar un poco el plato manteniendo la cremosidad.
Panceta crujiente
Si te gusta encontrar tropezones crujientes, deja dorar bien la panceta al principio hasta que esté tostadita. Incluso puedes apartar unos cuantos trocitos ya dorados antes de echar la nata, y luego usarlos para espolvorear por encima al servir, manteniendo así su textura crujiente.
Variaciones de la Pasta con crema panceta y cebolleta 🔄
Añadir verduras
Puedes enriquecer este plato incorporando alguna verdura. Queda estupendo, por ejemplo, añadir champiñones o setas laminadas junto con la cebolleta – saltéalos hasta que suelten el agua antes de añadir la nata. Otra idea es sumar un puñado de guisantes (arvejas) a la salsa; su dulzor combina muy bien y añaden color verde.
Versión sin lácteos o más ligera
Si quieres evitar los lácteos, sustituye la nata por crema vegetal de soja o avena, y prescinde del queso final; el sabor cambiará ligeramente pero seguirás teniendo una salsa cremosa. Para una versión más ligera, usa leche evaporada en lugar de nata – tiene menos grasa pero mantiene cierta cremosidad. Ten en cuenta que la salsa quedará más líquida, por lo que quizás necesites reducirla unos minutos más.
Pasta gratinada
Una vuelta de tuerca: una vez mezclada la pasta con la salsa, viértela en una fuente de horno, cubre con queso rallado (mezcla de mozzarella y parmesano, por ejemplo) y gratínala 5 minutos al horno fuerte. Obtendrás una especie de pastas gratinadas a la crema con panceta, ¡de rechupete!
Añadir pollo o mariscos
Esta salsa admite proteína extra si deseas un plato más contundente. Por ejemplo, puedes agregar tiritas de pechuga de pollo salteadas (hazlo aparte y agrégalas a la salsa junto con la nata) para hacer una especie de pasta cremosa con pollo y panceta. Otra opción gourmet: unos langostinos o gambas salteadas brevemente e incorporadas al final dan un toque marinero interesante, creando un mar y montaña cremoso.
Varía el tipo de pasta
La receta sugiere ravioles o pastas rellenas en su origen, pero funciona con cualquier pasta. Prueba con ñoquis (gnocchi): ¡ñoquis a la crema con panceta y verdeo son espectaculares! Solo recuerda cocer cada pasta en su punto y combinar con la salsa justo antes de servir.
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