Pan casero con chicharrón
El pan casero con chicharrón es un pan típico de la cocina criolla sudamericana, con orígenes en la gastronomía peruana pero muy arraigado también en el norte de Argentina. Consiste en un pan esponjoso con trocitos de chicharrón de cerdo en su interior, lo que le aporta un sabor intenso y unos bocados crujientes y salados realmente irresistibles. Es ideal para acompañar unos mates, un buen café o para cualquier picoteo a cualquier hora del día, ya sea en el desayuno, la merienda o una picada en familia. En esta receta te enseñaremos cómo hacer pan con chicharrones casero de manera fácil y paso a paso. La masa se prepara con ingredientes básicos (harina, levadura, agua, sal y grasa) y luego se integran los chicharrones dorados. El resultado son unos panecillos caseros de corteza dorada y corazón tierno salpicado de chicharrones, ¡una verdadera delicia de nuestra panadería tradicional! 🥖🔥.
🍴 Porciones: 15 pancitos
⌚ Tiempo de preparación: 35 minutos
⌚ Tiempo de cocción: 30 minutos
☝ Cocina: Peruana
💪 Dificultad: Fácil
🤔 Calorías: 330 calorías por porción
Ingredientes para los chicharrones
- 350 grs de panceta de cerdo fresca (tocino fresco) con algo de grasa.
- 12 cc de leche (unas 2 cucharaditas; ayuda a dorar mejor el chicharrón).
- 1 pizca de sal.
Ingredientes para la masa del pan casero
- 600 grs de harina de trigo (harina común de todo uso, idealmente de fuerza media).
- 1/2 cucharadita de sal fina.
- 200 ml de agua tibia (aprox., cantidad necesaria).
- 60 grs de levadura fresca de panadería (o 20 g de levadura seca en polvo).
- 100 grs de manteca de cerdo (grasa de cerdo) a temperatura ambiente, en consistencia pomada.
- 1 huevo batido (para pincelar antes de hornear, opcional).
Nota: Si no consigues chicharrones ya hechos, puedes prepararlos fácilmente con panceta fresca siguiendo esta receta (incluimos los pasos más abajo). La manteca de cerdo le da autenticidad al pan; si no tienes, puedes usar grasa vacuna o incluso sustituir por mantequilla o aceite (aunque el sabor variará ligeramente). La receta utiliza levadura fresca de panadero; si usas levadura seca, reduce la cantidad a aproximadamente un tercio (unos 20 grs de seca equivalen a 60 grs de fresca). Es importante que el agua esté tibia, no caliente, para no dañar la levadura. Con estos ingredientes obtendremos unos 15 panecillos individuales.
Como hacer el pan con chicharrones
Preparar los chicharrones, paso previo
Cortar y cocinar el tocino
Corta la panceta o tocino fresco en dados muy pequeños (de 1 cm o menos). Coloca los cubitos en un cazo o sartén pequeño, junto con la leche. Cocina a fuego medio-alto, removiendo ocasionalmente. La leche ayudará a que el chicharrón se dore mejor y quede más crujiente al evaporarse. Cocina hasta que los daditos de cerdo suelten toda su grasa y estén dorados y crujientes por fuera.
Escurrir la grasa
Retira los trocitos de chicharrón con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente o en un colador, para escurrir bien toda la grasa. Espolvorea una pizca de sal sobre los chicharrones calientes y déjalos enfriar. Deben quedar secos y crujientes (así no humedecerán la masa luego). Reserva los chicharrones y, opcionalmente, reserva también la grasa colada que quedó en la sartén, ya que puedes usar una parte en la masa para potenciar el sabor. (Por ejemplo, puedes mezclar la grasa obtenida con la manteca de cerdo de la masa).
Preparar la masa y hornear el pan
Formar la masa base
En un recipiente amplio o sobre la encimera limpia, coloca la harina y haz un hueco en el centro (forma de volcán). Espolvorea la sal en el borde exterior de la harina, para que no entre en contacto directo con la levadura al inicio. En el centro del volcán, desmenuza la levadura fresca y vierte el agua tibia. Remueve esa mezcla central con la mano o una cuchara para disolver bien la levadura en el agua. Añade ahora la manteca de cerdo blanda (en pomada) al centro y comienza a integrar todo con la harina, mezclando desde el centro hacia afuera. Cuando se forme una masa pegajosa, incorpora también los chicharrones que preparaste, repartiéndolos por la masa.
Amasar e integrar chicharrones
Trabaja la masa con las manos hasta integrar completamente la harina, la grasa y los chicharrones. Pásala a una superficie enharinada si empezaste en un bol. Amasa durante unos 10 minutos con energía, estirando y replegando la masa, hasta que veas que está lisa, suave y elástica. Es importante amasar bien para desarrollar el gluten y repartir los chicharrones de forma homogénea por todo el bollo de masa. Si la masa está demasiado pegajosa, puedes espolvorear un poquito más de harina; si está muy seca y dura, agrega chorritos de agua. Forma una bola con la masa.
Primer levado
Coloca la masa en un bol ligeramente aceitado o enharinado, cúbrela con un paño limpio o film transparente y déjala leudar en un lugar cálido, sin corrientes de aire. Deberá reposar hasta que duplique su tamaño, lo que puede tardar unos 40-60 minutos dependiendo de la temperatura ambiente. Paciencia en este paso: es clave para que el pan quede esponjoso.
Formado de los panes
Cuando la masa haya leudado y esté bien aireada, presiona con el puño suavemente para desgasificarla (sacar el exceso de aire). Sobre la mesa enharinada, estira la masa con las manos sin aplastarla demasiado hasta un espesor de unos 2-3 cm. Puedes usar un rodillo con suavidad. Con un cuchillo o cortador, divide la masa y forma los panes. Puedes hacer panecillos individuales: corta porciones del tamaño de una pelota pequeña (aprox. 100 g cada una) y dales forma redondeada ligeramente aplanada. Colócalos en una bandeja de horno engrasada o cubierta con papel de hornear, dejando separación entre ellos. (Alternativamente, forma un pan grande ovalado o dos medianos con toda la masa; en ese caso el tiempo de cocción será un poco mayor.)
Segundo levado corto
Cubre los panes formados con un paño y déjalos reposar unos 15-20 minutos para un segundo levado breve. Verás que vuelven a hincharse un poco (no tanto como la primera vez, pero esto ayuda a que no se abran o agrieten al hornear). Mientras tanto, precalienta el horno a 180°C (moderado). [cocinaencasa.cl]
Pintar y hornear
Si lo deseas, pincela la superficie de cada panecillo con huevo batido (esto les dará un acabado brillante y dorado). Con un tenedor, pincha ligeramente cada pan en 2-3 puntos (esto evita que se formen bolsas de aire grandes o “orejas” demasiado pronunciadas). Lleva la bandeja al horno precalentado y hornea los panes a 180°C durante ~25-30 minutos, hasta que estén de un color dorado apetecible. Puedes comprobar si están listos golpeando suavemente la base: debe sonar hueco.
Enfriar y servir
Retira los panes del horno. Ponlos sobre una rejilla o superficie aireada y déjalos enfriar unos minutos antes de comerlos (¡aunque calientes y recién hechos son irresistibles!). Servidos tibios tienen la corteza crujiente y el interior muy tierno. Son compañeros perfectos para unos mates, un té o café. También van de maravilla solos o con un poco de mantequilla, queso crema o mermelada si te apetece contrastar lo salado del chicharrón. ¡A disfrutar estos pancitos caseros tan especiales! 😋
Consejos y trucos 🤓
Temperatura del agua
Utiliza agua tibia, nunca caliente para disolver la levadura. Si el agua está demasiado caliente, puede “matar” la levadura y el pan no levará bien. Un buen truco es que el agua esté apenas calentita al tacto (unos 37°C, como temperatura corporal).
Amasado y textura
Dedícale tiempo al amasado inicial. Un buen amasado (10 minutos aproximados) ayuda a desarrollar el gluten, lo que dará un pan más esponjoso y con mejor miga. Si notas la masa muy pegajosa, añade un poquito de harina; si la notas seca o dura, espolvorea unas gotas de agua tibia. Debes lograr una masa suave y elástica que no se pegue en las manos.
Leudado en ambiente adecuado
Deja reposar la masa siempre en un lugar tibio y sin corrientes de aire para que leve bien. En épocas frías, puedes colocar el bol dentro del horno apagado pero ligeramente tibio (por ejemplo, apenas calentado 2 minutos y apagado) o cerca de una fuente de calor suave.
Chicharrones secos y fríos
Asegúrate de que los chicharrones estén bien escurridos de grasa y enfriados antes de agregarlos a la masa. Si los incorporas calientes o grasosos, pueden afectar la textura de la masa volviéndola pesada o dificultando el levado. Además, fríos mantienen su forma crujiente durante el amasado.
Integración del chicharrón
Cuando añadas los trocitos a la masa, distribúyelos lo más uniformemente posible y amasa lo justo para incorporarlos. No amases excesivamente después de agregar el chicharrón para no romperlos del todo; parte de la gracia es encontrarse con esos trocitos en el pan.
Usa la grasa del chicharrón
Si hiciste los chicharrones caseros, no tires la grasa fundida que sobró. Puedes sustituir parte o la totalidad de la manteca de cerdo de la receta por esa grasa de cerdo colada y tibia, para realzar el sabor auténtico del pan. Solo asegúrate de dejarla enfriar un poco si estuviera muy caliente antes de mezclarla con la harina.
Formando los panes
Al dar forma, no trabajes demasiado la masa después del primer levado. Manipúlala suavemente para no expulsar todo el aire generado. Puedes hacer un solo pan grande o pancitos individuales. Los panecillos individuales (como en esta receta) suelen tener más corteza crujiente en proporción a la miga, mientras que un pan grande tendrá una miga más abundante y tierna. El sabor será igual de bueno en ambos casos.
Horneado perfecto
Precalienta bien el horno para que entren con calor estable. Si quieres una corteza extra crujiente, puedes aumentar la temperatura a 200°C los últimos 5 minutos de cocción, o dar un toque de grill breve al final (vigilando que no se quemen). Otro secreto de panadero es poner una bandejita con un poco de agua en el piso del horno, o pulverizar agua al meter el pan, para generar vapor: esto ayuda a formar una corteza crujiente.
Enfriado y conservación
Al sacar los panes, déjalos enfriar sobre una rejilla o levantados, para que no “suden” por abajo y la base quede seca y crujiente. Una vez fríos, consérvalos en una bolsa de tela o papel bien cerrada, a temperatura ambiente; así se mantendrán tiernos 2 días. Evita guardarlos en bolsa de plástico porque la corteza se ablandará. Si hiciste mucha cantidad, puedes congelar los panes (envueltos individualmente) y luego recalentarlos en el horno o tostadora cuando los necesites; quedan muy bien, casi como recién hechos.
Variaciones de la receta 🌟
Uso de otras grasas
Si no dispones de manteca de cerdo, puedes emplear grasa vacuna (grasa de pella de vaca) o incluso mantequilla en similar proporción. También es posible usar aceite vegetal (unos 80 ml en lugar de 100 g de grasa sólida). El resultado seguirá siendo un pan tierno, aunque el sabor cambiará ligeramente (la manteca de cerdo le da un gusto más tradicional).
Harinas alternativas
Esta receta se puede hacer con una parte de harina integral (reemplazando 20-30% de la harina blanca) para un pan con más fibra y sabor rústico. Ten en cuenta que las harinas integrales hacen la miga un poco más densa y puede que necesites añadir un chorrito extra de agua a la masa, ya que absorben más líquido. También podrías espolvorear algunas semillas (sésamo, chía, lino) por encima de los panes antes de hornearlos para dar un toque crocante y nutritivo extra.
Cantidad de levadura y levado lento
Si tienes tiempo y prefieres usar menos levadura, puedes reducir la levadura fresca a la mitad (30 g) y dejar levar la masa más tiempo en la primera fermentación (por ejemplo 2 horas en lugar de 1). Obtendrás un pan igualmente aireado pero con un sabor aún más desarrollado (ligeramente más ácido y complejo, parecido al de masa madre lenta). A más tiempo de levado, más sabor en el pan.
Añadir sabores extra
Aunque la receta tradicional no los lleva, podrías incorporar a la masa hierbas aromáticas picadas (por ejemplo romero, tomillo) o una cucharadita de pimentón dulce para aportarle otro matiz de sabor al pan. Un toque de ajo en polvo o cebolla deshidratada también pueden combinar bien con el chicharrón para los amantes de sabores fuertes. Agrega estos ingredientes en el paso de mezclar la harina, para integrarlos desde el inicio.
Versión más dulce
Si quieres experimentar, puedes convertir este pan en una versión semi-dulce agregando 1 o 2 cucharadas de miel o azúcar a la masa junto con la levadura. El pan resultante tendrá un ligero contraste dulce-salado muy interesante (la corteza también tomará un tono más acaramelado). Incluso podrías espolvorear un poquito de azúcar gruesa por encima antes de hornear para formar una costra dulce. No es la receta tradicional, ¡pero la cocina es creatividad! [cronica.com.ar]
Tamaño y presentación
Puedes hacer minipancitos de bocado (dividiendo la masa en bollitos de 30-40 g, tipo chipitas), ideales para servir en copetín o fiestas; se hornearán en algo menos de tiempo (15-20 min). O al contrario, hacer una focaccia rústica con chicharrón: en vez de formar bollos, extiende la masa entera en una placa aceitada, deja levar y hornea en plan “pan plano”; al salir, pincela con un ajo y perejil picado en aceite. Será un pan chato lleno de chicharrones, distinto pero sabrosísimo.
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